jueves, 11 de febrero de 2010

CÁLIDOS ATARDECERES



Hace días que te observo,
No sé bien, como empezó todo.
Apareciste como aparece el sol, la luna, la lluvia o la nieve.
Fue corto pero intenso.
Llegaste con los vientos de marzo y volviste entre las sombras de diciembre.
En ese instante, se detuvieron los relojes, y las horas cayeron lentamente en una lluvia de cálidos atardeceres.
La noche alzó el vuelo, y yo volé en ti, en mí, como cientos de pájaros.
Pero uno, tan sólo uno, se posó en mi oído para susurrar una vez más, te amo.



Rosa

6 comentarios:

sedemiuqse dijo...

Es delicado tierno. Bello.

Gracias por pasarte por "Todo sucede a un tiempo"

Besos y amor
je

Jesús Arroyo dijo...

Tranquilidad enamorada.
Besos.

juan carlos olivas dijo...

Leer esto un 14 de febrero y estar solo es para pegarse un tiro, jajaja. Gracias por el poema.

FRANK RUFFINO dijo...

Rosa: felicidades por tu texto.

Abrazos fraternos en Amistad y Poesía verdaderas,

Frank.

Mónica López Bordón dijo...

Precioso, precioso, precioso...hace el recorrido del atardecer y del vuelo del pájaro como la libertad del amor...

bss
Mónica

Emilio dijo...

Qué calidez de versos, Rosa.
Da gusto leerlos.
Un abrazo.